Evitan un deshaucio en Parla y otro en Torrejón

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Abdul Rahim Diallo, un trabajador de la construcción sin empleo desde hace años, tenía previsto abandonar hoy su vivienda para que su familia, compuesta por su mujer y sus tres hijos, todos ellos menores, no tuviera que vivir la amarga experiencia de un desahucio.

Pero ayer la persona que se había comprometido a alquilarles una habitación se ha echado para atrás y, ante la falta de alternativa de los servicios sociales del municipio, Abdul contactó a la desesperada con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) con objeto de impedir que su familia se quede literalmente en la calle.

Tras comprobar el caso, la PAH lo puso en conocimiento de la asambleas populares del 15M de la zona, en primer lugar de la de Parla, y con ésta organizó una acción de urgencia para tratar de paralizarlo. A tal fin, simpatizantes de la plataforma se reunieron a las 8 de la mañana ante la vivienda de la familia amenazada, en el número 17 de la calle Jericó, logrando que la comisión judicial aplace el deshucio al menos un mes.

Abdul, originario de Guinea Conakri, lleva dos años sin poder pagar la hipoteca de su vivienda debido a su precaria situación económica. Cuando se quedó sin empleo, en 2008, trató de negociar con Banesto, la entidad prestamista, la dación en pago de su casa, pero el banco se ha negado en todo momento a negociar. Tras adquirir la vivienda de Abdul por el 50% de su valor en una subasta que quedó desierta, Banesto sigue reclamando a este vecino de Parla más de 200.000 euros de deuda.

Otra en Torrejón de Ardoz

Por otro lado, unas 60 personas han impedido de forma pacífica que la famillia de Consuelo Lozano sea deshauciada de su casa, en el número 8 de la calle Soria de Torrejón de Ardoz, por una deuda con el Deutsche Bank.

El caso de Consuelo Lozano, de origen ecuatoriano y con tres hijos, comenzó en 2006 cuando ella y su marido compraron un piso por 227.659 euros en el barrio San José de Torrejón de Ardoz. Ella asegura que “no quería comprar, pero la inmobiliaria Aragón nos lo puso todo muy bonito: que si no era un gasto, que adquirir una casa era una buena inversión y en cinco días lo prepararon todo y Deutsche Bank nos dio el crédito aunque solo presentamos cuatro facturas de mi marido, que era autónomo y trabajaba en el sector de la construcción como albañil, y el aval de mi hermano y mi cuñada.

Apenas un año después, su marido se quedó sin trabajo y la pareja tuvo que optar entre pagar la letra del piso o usar para la manutención de sus hijos los 370 euros que cobra Consuelo por trabajar tres horas al día en una empresa de limpieza. Trataron de negociar con el banco un nuevo plan de pagos pero éste rechazó que pagaran 600 euros al mes, la mitad de la letra, y se quedó el piso.

http://www.madridout.es/iniciativas/item/1759-evitar-desahucio-en-parla

 

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