Texto de una estudiante del IES Juan de la Cierva.

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Un día normal, un 15 de mayo de 2011 aproximadamente 20 personas se indignaron, levantaron su voz y fueron reprimidxs. En respuesta un mayor número de personas al día siguiente comenzaron a indignarse, empezaron a elevar su voz por encima de lo establecido, codo con codo lucharon por sus
compañerxs, no sabían que aquello se recordaría al día siguiente. Pero así fue, ellos consiguieron levantar a un pueblo cansado, triste y dormido, que en el fondo soñaba, celebraba y despertaba lentamente con un objetivo común, la revolución. Creyeron en ella, en su mundo soñado, justo y democrático pero como ellos demandaban, una democracia real.Fueron aquellos compañerxs los que nos levantaron a todos, poco a poco, obrerxs, estudiantes, paradxs, abuelxs,etc.
La Puerta del Sol, como emblema del pueblo, fue una fiel testigo del cambio tan necesario que comenzaba. Se convirtió en un lugar tan bello como lleno de gente con ganas de compartir sus ideas. Se organizó una acampada que duró mucho tiempo y que unió a muchas ciudades de todo el mundo, Madrid fue el centro, pero nadie quiso llevarse el protagonismo. Comenzaba la revolución, multitud de grupos de trabajo se organizaron alrededor de sol, política, legal, economía, social, etc.
Se construyó una gran red de indignados, a los que algunos llamaron, perroflautas, otros muertos de hambre e incluso despojos sociales, lo que no sabían es que entre ellos, había abogados, catedráticos, profesores, médicos, economistas, amas de casa, barrenderos, pensionistas, etc.
La información llegó a todas las partes del mundo, la revolución estaba presente, gracias a esas redes sociales que nos comunican hasta con el más allá. Se formaron páginas webs, televisiones, radios y periódicos que logran una gran difusión.
Después de varios meses Sol fue desalojado y la indignación llegó a los barrios, todos unidos confluían cada semana en una asamblea general en nuestra casa, Sol.
La lucha continuaba, en verano un poco más calmado, pero las manifestaciones, concentraciones y asambleas no pararon de luchar por mejorar la sociedad.
Llegó septiembre y en educación se vivió intensamente esas ordenes que se dieron a principio de curso. Esto llevó a lxs profesorxs y a los estudiantes a unirse y luchar por esa escuela pública de todxs y para todxs, encierros, manifestaciones, sentadas y pancartas, muchas pancartas, mostrando
el total descuerdo con unxs políticxs que no habían pisado un aula desde que terminaron el bachiller. La unión hizo la fuerza y la revolución continuó en las aulas.
El otoño estuvo marcado por un huelga general y un marcha indignada mundial, una gran unidad de todos, a esto si podemos llamar globalización, todxs unidxs por una causa: salvar nuestra sociedad.
Llegó un nuevo año unas campanadas marcadas por la indignación y un pronóstico un tanto discutible para este nuevo año, el fin del mundo.
Continuó la lucha y alguna que otra intentona de volver a acampar en nuestra casa, algo que con el nuevo gobierno, tras unas desastrosas elecciones, supieron reprimir los maderos de forma inexplicable. Meses de negociación entre sindicatos y patronal que no surgieron efecto en el pueblo hasta que terminaron por explotar con la inoportuna, injusta, capitalista y dictatorial reforma laboral, esto supuso el estallido del pueblo, los sindicatos muy a su pesar y al comprobar que la mesa de negociaciones estaba llena de agujeros, convocaron huelga general, esa huelga tan demandada por todxs aquellxs que querían un cambió, llegó el día H, el de la Huelga General, los preparativos estuvieron llenos de energía y de policía, piquetes informativos que consiguieron su objetivo, empezar la huelga de consumo.
Llegó el 29 de marzo y la gente salió con una ganas extremas de denunciar esa violencia atroz ejercida por la patronal y sus perros falderos. La policía actuó sin compasión y en Barcelona, al igual que en otros muchas ciudades hubo más de un detenido y más de un herido.
Casi un año después, la lucha continúa en la calle, no para, no duerme, no se rinde, no calla…
Porque es nuestro símbolo, cuando en Madrid anochece es cuando más brilla el Sol.

Almudena Fernández, indignada de pies a cabeza.
Madrid, 3 de abril de 2012

3 Respuestas a “Texto de una estudiante del IES Juan de la Cierva.

  1. Muchas gracias por tu texto, Almudena. Nos llenas de optimismo en estos días tan difíciles. Seguiremos luchando codo con codo.

  2. hay que seguir luchando y de vez en cuando se necesita que a uno le recuerden que no está solo y le den animos para seguir luchando
    gracias
    ana y laura serrano

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